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Mostrando las entradas de abril, 2024

Grito en espejo.

El agua y el viento me destruyen poco a poco,  me transforman reduciendo y retomando cuanto toco.  Tus plantas me detienen, me mantienen en sustancia.  La monotonía me cansa, y termina  mis nutrientes. La lluvia arrastra... pero tu cubierta aún me protege. ¡Pero te desprendes y me sueltas de pronto!  Así tu alimento perece., te empobreces. Dices que no me mereces y te ocultas con tu ego,  ¡tonto, ciego! me enterneces. Te pudres con tus discursos soeces. Victima eres de tu propia cuña y mantienes tu sangre cautiva.  ¿Ahora te anudas la corbata?, obtener un sustento abruma.  ¡Que tortura!  Tú te matas, yo me muero...  Sigues cuerdo en tu locura. El caos vuelca estridente, factores nos sobre pasan. Se supera toda fuerza, mira bien que destruyes tu casa.  Matas partículas de vida en tu intento de control,  Y en tu muda boca de crece  el grito ensordecedor.  La fuente de vida liquida y lentamente hierve., ...

Las tempestades

Miro tu ausencia, y también al tiempo pasar por la ventana en oleadas de nubes, en hojas que caen como mis lágrimas tristes cuando evocan tu recuerdo.  Escucho tu voz, y en sueños también te veo, te quiero, de verdad te quiero. Pero es que aún me siento perdida, porque no sé, lo que quieres tú realmente.  Ven aquí,  dí y hazme evidente lo que tu corazón dice y siente. Ven aquí para que yo pueda estar tranquila, para verte. Me quedo tendada de las imposibilidades,  de lo que pudo haber sido y no fue.  Me quedo empeñada en pensar tus bondades,  en nunca marcharme por si has de volver.

Por una oda

 Estruendoso mi corazón late con gozo ante la conquista que has logrado solo existió una vez tu fortuna, y te robaste a la luna hechizado A mis pies el loto adornado por la luz que tocó tu sonrisa, me entregaste también dulce brisa y te erigiste premiado te moviste en el mundo de prisa, no te hizo falta el aliento con decisión, yo vislumbro,  campeaste tu juramento y al final, es que aquí me tienes saldrás herido en la victoria., de un flechazo si es que quieres, me quedaré en tu memoria.

OH VIDA

  Ofelia - Ophelia, John Everett Millais (1852) Yo presencie, el último momento de tu vida latente Tu declive sinuoso sin causa aparente… Más allá de una sospecha. Presencie tu cuerpo incompleto extrañamente Cautivada por la imposibilidad, que era belleza; La vida escapando en tus torrentes. Se dice simple, al caer en el ego Pero eras tan complejo como un sueño creciente Yo presencie los últimos momentos de tu muerte Y es así, como en la relatividad las cosas crean daños permanentes Manifiestan algo puramente mórbido En el inconsciente Sórdido, latente Yo contemplé tu vida… Yo contemplé tu muerte.

LA CASA

  Ecos se esconden tras una herida Imprecisa pero bien sembrada Por pasos titubeantes de hombre invadidos por las ansias de proezas   Ecos se esconden tras lo curioso Tras el dominio de las aguas claras Sobre las tierras antes despobladas Crece suplicio de la naturaleza   Ecos, que invaden esta historia descifrable En la que ha ganado el ego al canto Hoy las cascadas solo son de llanto Y desesperanza rinde en la cosecha   Ecos que invaden mentes sin culpa Vidas de inocentes rotas Recursos sobre explotados Progresos como derrotas. Ecos en una casa vacía... bien llena de vicio, bullicio, de gente, y melancolía.