Leopoldo Flores Valdés, Cosmovitral No hablo de una quimera, porque el sentimiento invade y las raíces crecen en el trasfondo de las palabras. Sus raíces crecen y asedian nuestras almas, corriendo despacio, abriéndose paso entre nuestra venación para llegar hasta el brillante ensueño de un corazón palpitante. S e alimentan y calor ceden; de ese calor tan puro que se traduce en sonrisas... pero que en un mal paso, puede llagar a quemarte. Las raíces llegan hasta donde no podrían ser arrancadas, y se entierran en el cenit de nuestros sueños; es entonces que se vuelven indicios de ese pedazo de muerte al que le denominamos de alguna forma, y condenados a la hermosura, en silencio al cielo miramos.
Palabras y pensamientos