¿Qué podré escribír aspirando a tus entrañas, queriendo que entre sus palmas, cientos de almas contengan un sueño? Un sueño que se transfigure deliciosamente, que nunca logren descubrir su fuente pero brinde consuelo al doliente y alegría al expectante. Una caricia al amante, un abrazo al despechado. Que construya, como con aguja e hilo mi jardín de tornasoles., los triunfos, los errores y todo lo que se ha enunciado. Que permita, que todos los suspiros temporales que habrán de habitar el espíritu de mis historias, vayan al torrente de mis memorias... desbocado. Que encuentren las letras un refugio, para que un sortilegio no sea un artilugio., que se escarben las raíces y que encuentren el hechizo., la magia que en semilla se hizo y florece en la oratoria. Porque lo que ya está escrito, es que será consuelo., que la tierra me perfundira en el subsuelo y me acunará en sus entrañas cantándome mis versos, creándome unive...